viernes, 28 de octubre de 2011

Catarsis de un Hostel

Como verán el hostel gaucho se encuentra cerrado, y no por reformas, sino porque el propietario (quien aduce no continuar alquilando por temor a una futura inundación) no nos ha renovado el contrato del alquiler, y de esta simple manera nos hemos visto obligados a alejarnos de nuestro negocio, de nuestro medio de vida, que tanto nos costó construir y hacerlos funcionar.
No fue fácil abrir el hostel, además del vil metal, se necesita mucha entrega y dedicación, por mi parte hice todo lo que pude, recorri hostels, hoteles, puerta a puerta, fui a ferias de turismo, hice carteles cartelitos y tantas otras cosas para que se llene de gente, para hacerla sentir bien, como en su casa, claro que no a todos les caí en gracia, pero creo y tengo la esperanza que la mayoría tuvo una muy buena estadía.
Puedo comprender que uno al ser dueño o propietario dispone de su objeto según mejor le parezca, pero creo que es una injusticia moral, el que este "señor" y su familia (que no hacen honor a su propio apellido) dispongan gratuitamente de un fondo de comercio, nuestro fondo de comercio, y que además de abrirlo, contraten a la misma persona que trabajo con nosotros durante todo este tiempo, que quieran poner sobre nuestros carteles los suyos y que además hablen mal de nosotros a la gente del pueblo, en si para ser concreta que lucren con todo el esfuerzo y el trabajo de uno, en si, nos han estafado.
Estos señores (se les llama así en el pueblo, son lobos vestidos de corderos) habían mantenido la propiedad vacía y sin uso por mas de dos años, pero llegamos nosotros en julio del 2008 con ganas de concretar nuestro primer proyecto, nuestro sueño, y así lo hicimos y así fue que lo perdimos, y no solo se perdió sino que se robo la idea y su contenido.
Creo haber sido sincera, y no escribí más que la verdad, no tengo odio ni resentimiento, lo que si siento es impotencia, impotencia al pensar que uno convive con esta grela.

Fotos de la tradición

ATADA CAMPO AFUERA 09